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Hay tres tipos de solución que se emplean para limpiar y mantener las instituciones de salud. Es imprescindible que, el personal entienda cómo difieren entre sí los varios agentes utilizados en la limpieza y cómo hay que usar cada uno.
Guía General de Limpieza
Aunque ciertas áreas específicas de la clínica requieren procedimientos especiales de limpieza y mantenimiento, las pautas a continuación son pertinentes para toda zona de la institución:
1. Prepare un plan y horario de limpieza para las distintas áreas de la institución y hágalo visible para todo el personal de limpieza y mantenimiento. Verifique, que se observe rigurosamente el plan.
2. Use guantes siempre para limpiar (preferiblemente guantes utilitarios fuertes).
3. Emplee un trapo o fregasuelos húmedo o mojado para limpiar las paredes, los suelos y las otras superficies en vez de barrer con escoba o quitar el polvo en seco, para reducir que se propaguen los microorganismos y el polvo.
4. Lavar y fregar es la manera más eficaz de eliminar la suciedad y los microorganismos. Lavar y fregar debe ser una parte íntegra de toda limpieza.
5. Lave las superficies de arriba para abajo para que la suciedad caiga al suelo y sea lo último de recoger. Limpie primero, las instalaciones que sean más altas y de ahí, siga limpiando hacia abajo por ejemplo, se debe limpiar primero las lámparas del techo, luego los estantes, después las mesas y como último, el piso.
6. Cambie las soluciones de limpieza cuando le parezcan sucias. Es menos probable, que una solución que esté muy sucia mate microorganismos infecciosos.
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